tipos de generaciones
Cada etapa vital tiene sus prioridades y estas, como el mundo, han evolucionado. Porque los objetivos que tenía a los 25 años una persona que actualmente roza los 60 no se parecen en nada a los de alguien que justo este 2023 acaba de cumplir 25. Ni por asomo. 

Si nos ceñimos a la edad laboral, en la actualidad coexisten en España cuatro generaciones: la Generación Boomer, la Generación X, la Generación Millennials y la Generación Z o iGen. Cada una de ellas con sus necesidades y objetivos. Todos dispares y fruto de una evolución personal y social, que ha acabado desarrollando diferentes formas de entender la vida. 

Porque mientras las generaciones más mayores, las surgidas del Baby Boom, han crecido en un contexto socioeconómico relativamente estable, las más jóvenes, las eminentemente digitales, lo han hecho en un entorno repleto de incertidumbres y cambios, con continuas y recurrentes crisis, económicas, sanitarias, políticas… Y las vivencias de unos y de otros han hecho mella en sus objetivos laborales, personales y financieros.

En cuanto al trabajo, por ejemplo, la ansiada estabilidad de los Boomer se reduce de forma paulatina y considerable en cada salto generacional hasta llegar casi disuelta a la Generación Z. Porque, según se desprende de los resultados de la Encuesta Global 2023 a Millennials y Generación Z de la consultora Deloitte, los Z no ansían un trabajo para toda la vida. Al contrario, abandonan la empresa en la que estén si esta deja de satisfacer sus necesidades como empleado. Y no solo estamos hablando de sueldo, sino que nos referimos también a los beneficios, la felicidad laboral, los valores, las formaciones, etcétera. Y harán esto las veces que sea necesario.

De la misma manera, la concepción del sacrificio es distinta: mientras los primeros priman la dedicación profesional y priorizan el salario (la conciliación se negocia), los últimos valoran la flexibilidad laboral y el teletrabajo. El tiempo para ellos y para los suyos. Para formarse, viajar y disfrutar.

Esta forma de entender el trabajo va de la mano de los objetivos personales y financieros, que también son el día y la noche si los comparamos entre generaciones. 

Porque, lejos de los objetivos de juventud de la generación de los Boomers, que no dudaban en solicitar una hipoteca o un préstamo para poder hacerse con la ansiada vivienda o coche de propiedad, las generaciones nacidas en pleno siglo XXI prefieren, a nivel financiero y como reflexiona La Revelación del Ahorro, del Observatorio Inverco, ahorrar para pagarse los estudios, viajar y hacer crecer su patrimonio.

Porque no saben si van a querer o no formar una familia. Porque desconocen si lo acabarán haciendo individualmente o en pareja. Porque no saben adónde les llevarán los estudios o el trabajo. Porque ahora ven la vivienda como un bien inalcanzable. Porque no necesitan vehículo privado teniendo transporte público. Y también porque son menos propensas a endeudarse: evitan los pagos a plazos, contratar préstamos o usar el crédito de la tarjeta. 

El ahorro según cada tipo de generación

La meta del ahorro. Llegados a este punto, esto es algo común en todas las generaciones, si bien con finalidades diferentes. Más allá de para hacer frente a imprevistos, hay otras necesidades. Porque sí, las prioridades van cambiando y la edad influye.

De nuevo tomando datos del Observatorio Inverco relativos a las tendencias de ahorro de los españoles, los Boomers lo hacen de cara a complementar la no tan lejana jubilación (34 %); los pertenecientes a la generación X también de cara a la jubilación (27 %) y para hacer crecer su patrimonio (20 %); los Millennials para hacer crecer su patrimonio (29 %), y los Z para hacer crecer su patrimonio (22 %) y pagarse los estudios (21 %). 

Y todo ello pasa por no solo una buena administración del dinero, sino por planificar bien las finanzas.

La necesidad de una buena planificación

Es en este momento cuando nos topamos con un concepto clave si se quiere conseguir un objetivo: la planificación. Según la RAE, un “plan general, metódicamente organizado y frecuentemente de gran amplitud, para obtener un objetivo determinado, tal como (…) el desarrollo económico, la investigación científica, el funcionamiento de una industria, etc.”. 

“Para alcanzar cualquier meta de ahorro, ya sea de un Boomer o de un Z, es indispensable contar con una buena planificación financiera”

Porque para alcanzar cualquier meta de ahorro, ya sea de un Boomer o de un Z, es indispensable contar con una buena planificación financiera. Algo que, si no somos expertos, no podemos conseguir por nosotros mismos por muchos tutoriales que veamos. 

Es entonces cuando entra en juego la figura del asesor financiero, un experto que nos acompaña en la toma de decisiones económicas en función de nuestros objetivos y necesidades. Y que adapta las acciones en función de nuestra edad, su situación familiar, economía y situación laboral. Y sobre todo que, en momentos de incertidumbre económica, nos ayuda a actuar con calma y desde la reflexión. 

Porque, sea cual sea nuestro objetivo: complementar la jubilación, contar con un colchón para afrontar imprevistos o ahorrar para especializarnos o tomarnos un año sabático viajando, las finanzas tienen una importancia capital. Y para gestionarlas bien se necesitan manos expertas.

 

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